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¿Somos lo que comemos ?

No existe un único alimento que pueda suplir las necesidades de nuestro cuerpo. Es vital tener una gran variedad en el menú que nos permita cumplir con nuestros requerimientos nutricionales y energéticos. Debemos consumir todos los tipos de alimentos, ya sean carbohidratos, grasas y proteínas; además de otros oligoelementos fundamentales como son los minerales y las vitaminas. Esta elección puede estar dada por enfermedades de base que exigen unas dietas más estrictas pero, en condiciones normales, debemos tener una ingesta basada en carbohidratos. Podríamos decir que el 60% de nuestros alimentos deben pertenecer a este grupo.

Las frutas y las verduras, que lastimosamente están por fuera de muchos platos en Colombia, son la fuente de muchos nutrientes protectores, generando estimulo a nuestro sistema inmune. Este tipo de alimentos permitien un crecimiento y desarrollo más adecuado para todos nuestros niños. Las porciones mínimas diarias, de este tipo de alimentos, deberían ser cinco.

Nuestra recomendación central es comer raciones moderadas, que te permitan ingerir de todos los tipos de alimentos, esto con una periodicidad adecuada, sin dejar o saltar alguna comida y mucho menos el desayuno. Las medias nueves y medias tardes, con una fruta o verdura, nos permite llegar a las comidas principales con menos hambre, permitiendo el trabajo interno de los mecanismos reguladores que evitan la obesidad.

La ingesta moderada, además de permitirnos ampliar la diversidad de nuestras fuentes nutricionales y energéticas, también controla el sobrepeso y la obesidad. Estas últimas tienen un papel preponderante en las enfermedades de origen cardiovascular como la Diabetes, Hipertensión Aarterial, Enfermedad Renal, Hiperlipidemias (incremento de las grasas) entre otras. También afectan nuestro aparato locomotor con dolor y daño en nuestras articulaciones.

Una dieta correcta no significa retirar productos nutricionales, ni mucho menos considerar la presencia de alimentos malos y buenos. Se trata de combinar los diferentes grupos de la pirámide alimentaria, de una forma equilibrada y adecuada. Debemos añadir a esto una adecuada hidratación, siempre nos han enseñado que el mayor porcentaje de nuestro cuerpo es agua, lo cual es una realidad por lo que también debemos mantener este balance.

Es cierto que SOMOS LO QUE COMEMOS, pero con alimentación equilibrada y saludable, hidratación, una buena rutina de ejercicio, dormir bien, evitar el cigarrillo, evitar el estrés podemos incrementar considerablemente nuestra calidad de vida.