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EJERCICIO "El mejor medicamento que no tiene costo”


Dentro de las ganancias evolutivas del ser humano esta nuestro sistema cardiovascular, que nos ha hecho mas resistente al medio ambiente. Sin embargo el incremento en la expectativa de vida, estilos de vida y la alimentación han llevado a la especie humana a unas amenazas para lo cual no se encontraba  preparada ni adaptada biológicamente.  Las condiciones de estos nuevos escenarios vitales direccionan cambios fundamentales a generar factores de riesgo y enfermedades cardiovasculares, las cuales en el último siglo se han convertido en la primera causa de muerte.

Esto ha llevado a la incansable búsqueda de tratamientos que incluso afectan mecanismo adaptativos que se han ganado en la evolución, por el contrario vemos que el ejercicio que ha demostrado ampliamente su impacto en los factores de riesgo modificables de este tipo de enfermedades, son poco implementados tanto por los médicos como por los pacientes.

De acuerdo a la OMS Se considera actividad física cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos que exija gasto de energía. no debe confundirse con el "ejercicio". Este es una variedad de actividad física planificada, estructurada, repetitiva y realizada con un objetivo relacionado con la mejora o el mantenimiento de uno o más componentes de la aptitud física. La actividad física abarca el ejercicio, pero también otras actividades que entrañan movimiento corporal y se realizan como parte de los momentos de juego, del trabajo, de formas de transporte activas, de las tareas domésticas y de actividades recreativas. 

El explicar porque el ejercicio genera un factor protector es algo complejo, en términos sencillos podemos decir que el hecho de realizar movimientos corporales del aparato locomotor por contracción y relajación muscular, genera un consumo de energía que incrementa necesidades tanto de oxigeno como nutrientes a nivel muscular, pero con la continuidad se produce una adaptabilidad celular con mayor eficiencia. Adicionalmente se ha demostrado un desarrollo inverso en la generación de factores de riesgo cardiovascular, con disminución de la mortalidad, y de las enfermedades cardiovasculares e incluso disminución en la presencia del cáncer.

Adicionalmente a la parte cardiovascular hay otros sistemas que se ven beneficiados con el ejercicio entre ellos podemos mencionar los sistemas óseos, articular, muscular, respiratoria y mental.

Lamentablemente los beneficios del ejercicio son reversibles, de manera que si se suspende se irán perdiendo progresivamente los logros alcanzados.

La seguridad en el deporte es un tema que ha generado preocupación y en algunos casos a desestimulado la realización del ejercicio, las noticias de paradas cardiacas y fallecimientos de deportistas han preocupado a la población, pero ahí es donde esta el reto de los profesionales que indican y supervisan estas actividades, porque al igual que un medicamento el ejercicio debe ser formulado en tiempo, duración, tipo e intensidad.


Puntos que no debemos olvidar antes de iniciar la actividad física, son muchos los que podríamos mencionar pero se pueden resumir:

• Asesoramiento profesional previo a la prescripción del ejercicio físico. Con una historia clínica previa, con antecedentes personales y familiares donde se evalúe el riesgo.

• En aquellos casos con antecedente de enfermedad cardiovascular con alto riesgo o con diabetes, la evaluación previa debe ser especializada.

• Para el ejercicio no todas las personas tienen la misma línea de base, de acuerdo a sus capacidades se debe formular el ejercicio y a partir de ahí, debe ser  progresivo en carga, duración y frecuencia.  

• Cada sesión de ejercicio físico debe incluir, necesariamente, una etapa de calentamiento (ejercicios de activación, movilidad articular y estiramientos cortos), una central (de entrenamiento de la resistencia cardiorrespiratoria y de la fuerza de resistencia) y una de vuelta a la calma (ejercicios de respiración, de relajación, de flexibilidad).

• Además de la actividad física, deberán hacerse actividades de ejercicio para completar entre 150 y 300 minutos a la semana. Estos se pueden fraccionar en 30 y 60 minutos día, que también pueden subdividir en el día de 15 o 20 minutos, 5 veces por semana.

• Los signos y los síntomas ante los cuales debe suspenderse la realización de ejercicio físico y consultar al profesional de la salud. Estos deben incluir: desmayos, dolor torácico opresivo, sensación de palpitaciones o taquicardia que no cede con el reposo, disnea, dolores musculares o articulares de intensidad moderada a fuerte, cefalea o mareo, o bien, alteraciones en la visión o en la audición durante o después del ejercicio.